Roma, una ciudad construida para "el eminente visitante", tiene como misión principal la hospitalidad. Desde crear y forjar las calles para los peregrinos hasta para los anteriores y actuales turistas, la Ciudad Eterna ofrece al mundo y a los turistas su acogedora imagen desde la plaza de San Pedro. Hoy en día, pocos recuerdan el vínculo indisoluble entre la ciudad y los trabajadores de la industria hotelera. Aunque hay algunas historias que siguen recordándose.

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Los deseos se convierten en historia. El deseo compartido por la hospitalidad unió a Giuseppe Roscioli y a Anna Maria Pallavicini, una joven pareja que creó su primer hotel en Niza. Pero estaba predestinado que fuera Roma su objetivo final. En 1932, en una mesa del café Grand'Italia en la Piazza Esedra, dos amigos propusieron a Giuseppe y a Anna Maria comprar una pequeña pensión en la segunda planta de un bonito palacio construido en 1888 cerca de la estación.

Este es el principio de la historia, el principio de "nuestra" historia. En 1933 la Pensione Roscioli vio la luz, fue la primera pensión en Roma con agua corriente en todas las habitaciones justo antes de la guerra; la familia reformó completamente el hotel. Sus amigos y clientes habituales estaban tan impresionados que cambiaron el nombre a "Universo". El destino de la familia se vincula de forma inevitable a la capital y a los eventos de Italia. En 1943, el hotel se convirtió en la sede central de las tropas alemanas y después en la base de la Armada Británica tras la liberación. Giuseppe, Anna Maria y sus hijos Dario, Franco, Claudio y Livio, tuvieron que vivir uno de los momentos más dramáticos de nuestra historia pero ese deseo persistió y recobró fuerza.

En el nuevo Hotel Universo, el Roscioli siguió introduciendo novedades, conscientes de la función de la hospitalidad en Roma. En 1957, la Sala de conferencias del hotel, con un aforo para 300 personas, es la más grande y la más moderna de toda la ciudad. Los años pasaron, la familia creció y la pasión también. Desde 1984, fueron añadiendo un hotel tras otro: el President, el Royal Santina, el Aris Garden y el Claridge, cuyos valores han sido reconocidos por importantes cadenas hoteleras internacionales como el Best Western y el Hilton.

Hoy en día, el grupo Roscioli Group, de cuatro estrellas de elegancia y su propia historia desde 1933 vinculada de forma continua a la industria hotelera de Roma, forma una exclusiva imagen en la Ciudad Eterna dedicada a la hospitalidad. El éxito pasó a manos de sus nietos que continuaron dando la bienvenida a los clientes con la calidez de la tradición y de la innovación con sus cinco estructuras familiares pero sobre todo se expresa mediante un sentimiento transmitido de padre a hijo, desde 'la "pasión" de principios de siglo XX hasta la de hoy en día'. Este año la familia Roscioli cumplió ochenta años en el corazón de la capital.

Somos la cuarta generación y la historia continúa.... ¡Y sigue siendo una aventura maravillosa!